Biodinámica

El concepto Biodinámica, más allá de ser una aproximación  terapéutica es un principio fundamental de la expresión de la vida.
Hace referencia a la expresión del impulso de la vida que parte de la fuente que le da origen hasta su cristalización en la forma densa, en el mundo manifiesto.

Esa fuerza Involutiva parte de un núcleo no manifiesto, unificado, hacia la periferia, hacia la recreación de las formas, en nuestro caso, cómo humanos hacia la encarnación.

Esta es una dinámica ineludible, somos la fuerza de vida que habita, que se convierte en un ser humano que en sí por su evolución remota está fuertemente condicionado.

Parece que nuestra primera tarea es “hacernos” con el instrumento, el organismo psíco-físico, incluso identificarnos con él, individualizarnos “totalmente”, estructurar un yo separado, el ego.

Para finalmente trascenderlo en su vuelta al origen, a la fuente de la que partió.

Hablar del principio biodinámico implica acercarse al misterio insondable de la existencia, de hecho es aproximarnos al intento de definir esa fuerza invisible que la sostiene.
Pretender dar nombre al océano desde la visión de una diminuta gota imbuida en él solo se puede hacer en estados de conciencia expandidos en los que la gota de agua puede concebir que ella misma es el océano indiviso.
La metáfora nos puede ayudar

En muchas culturas indígenas la enfermedad y el sufrimiento humano son vistos como la consecuencia de apartarse de su relación dinámica con los ritmos de la naturaleza. El chamán está familiarizado con los ritmos del mundo natural, mientras que al mismo tiempo respeta los ritmos de la cultura humana, del poblado. Su función es ayudar a recobrar la sincronía perdida con la naturaleza.

El universo entero está imbuido de una inteligencia y una intención. Nosotros, los humanos somos meros participantes de una dinámica mucho mayor que se manifiesta a nivel cósmico. En el concepto Biodinámico Craneosacral se define esta mayor dinámica como la Respiración Primaria.

Los ritmos del mundo natural nos rodean, omnipresentes en nuestro propio ser, y dan lugar a nuestro aliento. Dependemos de estos ritmos para nuestra salud y bienestar. Estas son las mismas fuerzas biodinámica que nos mueven de una sola célula a un adulto plenamente formado, las mismas fuerzas intrínsecas que restauran nuestras heridas y nos conducen de nuevo a nuestro nivel más óptimo de función.

De acuerdo a los principios Biodinámicos la Respiración Primaria no se reduce a los límites del cuerpo humano. La respiración primaria es el éter invisible que da lugar y contiene todo lo que se manifiesta, seres vivos y no vivos.

 

Biodinámica Craneosacral

Parece ser que inicialmente el concepto de biodinámica surge del filósofo Rudolf Steiner fundador de la Antroposofía. Steiner, con una visión espiritual de la Naturaleza concibió un modelo de practicar la agricultura en concordancia con los ritmos naturales con la finalidad de armonizar los procesos vitales, transmitiendo unos principios en los que se trabajara de acuerdo con las energías que crean y mantienen la vida.

A principios del siglo veinte el osteopata americano, W.G. Shuterland, muy experimentado en la palpación de tejidos orgánicos descubrió distintos ritmos corporales, unos mas densos y otros más sutiles que se podían percibir de manera sensorial con el tacto, más bien meta-tacto -una cualidad de percepción que va más allá del tacto ordinario-.
Con el tiempo Shuterland y otros colaboradores lograron discernir que la expresión de estos ritmos con distinta amplitud y frecuencia eran esenciales para el mantenimiento de la salud y la vida en el organismo. Descubrieron desde esta otra perspectiva que esos ritmos semejantes a movimientos respiratorios pertenecían a como se expresa la vida en los distintos cuerpos.

A esos movimientos rítmicos se les llamó Mareas por la forma en la que se percibía el flujo y reflujo, parecidas a los movimientos del océano, olas mas rápidas y superficiales que se asociaban con la manifestación de la vida en el cuerpo más denso, mas cercano a la fisiología corporal, otro más lento y más potente que se percibía dentro y alrededor del cuerpo, el cuerpo energético, la maqueta o molde del que hablamos antes, sobre el que se confeccionan los fluidos y tejidos corporales.

Estos dos cuerpos definen una individualidad, dependiendo de la permeabilidad con la que se manifiesta el cuerpo energético en el denso el sistema orgánico gozara de una mayor salud.

Mas allá de estos ritmos se encontró otro más lento y sutil, este fue identificado como una manifestación Esencial de la vida, un principio transpersonal que sostiene y permea todo el mundo manifiesto al que se le denominó Aliento de vida, una fuerza de vida Inteligente e insustancial que es la expresión primigenia de la fuente creadora hacia las formas.

Esta expresión de la vida también llamada Marea larga por su cualidad perceptual es el plasma en el que está inmerso y sostiene el universo, es la fuerza y matriz que engendra todas las cosas. Es la expresión de las cualidades esenciales de la vida en su versión cristalina, sin condicionamientos, sin fricción. Es la primera expresión de la fuente, de la unidad en su despliegue hacia la multiplicidad y diversidad.

A todo este proceso de la fuente a la forma también se le ha llamado Respiración Primaria, entendiendo esta como la primera expresión del movimiento creativo.

La Respiración primaria tiene su origen en la Quietud, esa expresión de la vida que contiene el potencial, que subyace en todas las formas pero no es portadora de movimiento o vibración, sería el equivalente al silencio en la música, forma parte de la composición pero no representa ninguna nota, estas surgen del silencio.